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Cantamañanas: dícese de aquella persona informal, irresponsable y que no merece de crédito.

Los cantamañanas son un grupo de amigos de toda la vida que un día deciden hacerse una camiseta para las fiestas populares de Torrejón de Ardoz. La idea surgió en un tiempo en que frecuentabamos el mesón de las 5 jotas para tomar la primera tanda de botellines, mesón que era regentado por Manolo, curioso camarero que tomaba más botellines que la mayoria de sus clientes y que a media noche tenía que ceder la barra a su mujer pues él ya iba un poquito perjudicado. En este lugar rompimos unos cuantos de botellines de mahou mientras jugabamos al billar y comiamos cacahuetes. Nuestro emblema nació cuando Manolo un día le dijo a uno de sus clientes: "Eres un cantamañanas desde que te levantas". Aquellas palabras resonaron en nuestra cabeza una y otra vez, hasta que un día decidimos crear la primera camiseta de los cantamañanas. Este fue el comienzo, bastante discreto la verdad, pero que con el tiempo fue ganando fuerza hasta el día de hoy.

E-mail: loscantamanianas@hotmail.com /// Facebook: busca "loscantamañanas"

jueves, 17 de noviembre de 2011

-- ¿¿POR QUE DESPEDÍ A MI SECRETARIA?? --

La mañana del día que cumplí 35 años no me sentía nada bien cuando me levanté.Fui a desayunar sabiendo que mi esposa estaría contenta y me diría "Feliz cumpleaños" y quizás hasta hubiera un regalo para mí, pero ella ni siquiera me dio los buenos días.
Yo dije para mis adentros: bueno, quizás mis hijos se acuerden. Los niños vinieron a desayunar y no me dijeron ni una sola palabra.
Cuando fui a mi oficina me sentía totalmente deprimido y en el camino iba pensando:Ni siquiera el perro se mostró agradecido. Vaya manera de celebrar mi cumpleaños. A mi familia le importo un rábano.
Al entrar en mi despacho, mi guapisima secretaria Lucía me dijo:Buenos días jefe y ¡Feliz cumpleaños!Ahí empecé a sentirme un poco mejor. Al menos ella se acordaba de mí.
Después de innumerables reuniones y telefonazos, ya cerca de las dos de la tarde entró Lucía y me dijo:¿Sabes?, hace un día precioso y además es tu cumpleaños, ¿Qué tal si vamos a comer?
Yo pensé que ésa era la mejor cosa que había oído en el día, así que nos fuimos y en vez de ir a comer al lugar acostumbrado, fuimos a un sitio mucho más tranquilo y discreto. Comimos y nos tomamos varias copas. La comida estuvo deliciosa y nos divertimos bastante.
De regreso a la oficina, ella dijo:¿Por qué desperdiciar este ambiente? No volvamos a la oficina, Te invito a mi casa donde te puedes tomar la penúltima copa o lo que quieras.
Una vez en su apartamento puso música suave (por cierto, una de mis piezas preferidas), la luz tenue y me dijo de la manera más prometedora:¡Si no te molesta, voy al dormitorio a cambiarme y a ponerme algo más cómodo. Ahora regreso...
Yo la dejé ir, pues la situación no me molestaba en absoluto. Ella entró en su habitación cerrando la puerta a su paso y a los seis minutos regresó con un gran pastel de cumpleaños, seguida de... mi esposa, mis hijos, y algunos empleados de laoficina, todos ellos cantando:¡¡Feliz cumpleaños querido!!... Y allí estaba yo, desnudo en el salón, sólo con los calcetines puestos.
¿No la habría despedido Vd. también?

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